Para los auditores, el cambio es especialmente relevante.

Un auditor formado exclusivamente bajo ISO 9001:2015 tendrá que comprender:

  • los nuevos énfasis;

  • cambios de redacción;

  • intención de los requisitos actualizados;

  • implicaciones para la evidencia;

  • cambios en preguntas de auditoría;

  • posibles impactos en criterios y conclusiones.

Por eso la actualización no debería limitarse a:

“leer la nueva norma”.

La verdadera pregunta será:

 ¿Cómo cambia la forma de auditar?

Un auditor deberá ser capaz de interpretar cómo los nuevos requisitos se traducen en evidencia real dentro de los procesos.

¿Y qué pasa con los Auditores Líderes?

Para un Auditor Líder, la actualización puede ser aún más importante.

El Auditor Líder no sólo necesita conocer los requisitos.

También debe:

  • coordinar al equipo auditor;

  • asegurar consistencia de criterios;

  • resolver diferencias de interpretación;

  • integrar evidencias;

  • validar hallazgos;

  • conducir reuniones de apertura y cierre;

  • respaldar las conclusiones del equipo.

Cuando cambia la norma, también debe actualizarse el criterio con el que se toman esas decisiones.

Por eso puede resumirse en una frase:

La norma se actualiza. Tu competencia también.